Por Andrés Flores – @andyfls La Avenida de Mayo, en Buenos Aires, es un boulevard que conecta en 10 cuadras la Plaza del Congreso con Plaza de Mayo, donde se encuentra la Casa Rosada. Las ideas europeas que inspiraron su construcción aún se ven hoy, más de 120 años después. Se llaman boulevares a las avenidas anchas y arboladas. Hay muchas en el mundo, pero aún así no son tantas, y cada una de ellas encierra cierta planificación en su construcción.

Fotos de otros Boulevares

La avenida de Mayo se jacta de haber sido el primer boulevard que tuvo la Ciudad de Buenos Aires y la primera avenida de toda Sudamérica, inaugurada el 9 de julio de 1894. Para la época representaba una forma de mostrarse como una ciudad ante el mundo y dejar de pensarse hacia afuera como una gran aldea. Con esos lineamientos en los años siguientes se electrificaron los tranvías, se instaló alumbrado público eléctrico y se inauguraron la nueva Casa de Gobierno, el edificio La Prensa – en avenida de Mayo- y el jardín botánico. Para 1895, durante el segundo censo nacional, la Ciudad ya contaba con 649.000 habitantes. Tendría que llegar el nuevo siglo para que se encargue la construcción de la línea A de Subte, que corre debajo de la avenida y es la primera línea de toda América Latina.

 

La avenida de los pleitos

Inaugurar la avenida no fue una iniciativa con la que todos estuvieron de acuerdo. Para hacer la traza había que demoler edificios que pertenecían a la alta sociedad. Como describe Madelaine Zacharias en “Buenos Aires, desde la pequeña aldea a la ciudad”, las autoridades de la época, antes de llamarla Avenida de Mayo, la habían bautizado “Avenida de los pleitos”, por las arduas negociaciones que requirió su construcción. El arquitecto que ideó la avenida fue Torcuato de Alvear – el primer intendente que tuvo la Ciudad de Buenos Aires- y aunque no llegó con vida a ver la obra terminada, supo vivir las polémicas y discusiones que suscitó su construcción. Doce años antes de su inauguración se designó Ministro del Interior a Bernardo de Irigoyen para que declarara de utilidad pública la zona y se pudieran expropiar así todas las manzanas necesarias para que la avenida existiera. vieja La avenida de Mayo aún en construcción, año 1981. Entre las calles Bolívar y Perú

Hoy la avenida de Mayo es escenario de todas las manifestaciones debido a su conexión estratégica entre el Congreso y la Casa Rosada. Hoteles lujosos y hoteles medio pelo, sedes de sindicatos con siglas impronunciables, oficinas estatales, teatros, un palacio, bares notables, pizzerías que compiten con las de calle Corrientes, un pasaje que cruza por dentro de un edificio hasta Avenida Rivadavia, una esquina grafiteada que choca con la 9 de Julio, bares con impronta noventosa, 12 líneas de colectivos y cinco estaciones de subte protagonizan la vida de la avenida. Sus edificios, de estilo art nouveau, neoclásico y ecléctico son el paisaje de diez cuadras que recuerdan mucho a La Gran Vía de Madrid, y no lo hacen en vano, porque la avenida refleja en gran parte la relación argentino española que se vive intensamente en el país. Argentina concentra la mayor población española fuera de España. A pesar de que avenida de Mayo estuvo inspirada en los bulevares de París, las corrientes migratorias hicieron que sus veredas se pueblen de cafés similares a los de Madrid, de teatros de zarzuela y que todo repercuta en su arquitectura. Sin nombrar por supuesto la sugerente esquina de la hispanidad.


De tanto caminar Avenida de Mayo surgieron algunos puntos imperdibles al momento de recorrerla. ¿Vos cuál agregarías?

Los 36 billares – Av. De Mayo 1271

Inaugurado en 1894, es uno de los Bares Notables de la Ciudad de Buenos Aires. Suele haber shows de tango y es una buena parada para tomarse una copa de vino o una pizza con cerveza. Si bien lo visitan muchos turistas, tiene la capacidad de no perder su esencia en el marketing for export.

Plaza Asturias – Av. de Mayo 1199

Es uno de los clásicos lugares para probar comida española en Buenos Aires. Lo que lo diferencia del resto es que los platos están muy bien preparados y que los precios son accesibles.

Café Bar Pichin – Av. de Mayo 802

Quizás no sea de los bares más lindos, pero tiene un lugar en la lista por ser un bar de los de antes. Pichin es uno de esos cafés de los que cada vez quedan menos en la Ciudad. Un cortado con medialunas es el clásico en sus mesas que nunca preguntan.

London City – Av. de Mayo 591

Reabierto en el 2014, el London City fue el café que albergó en los setenta a Julio Cortázar mientras escribía Los Premios. Sentarse en las mesas de afuera a ver pasar a la gente ya es todo un espectáculo. Para los que prefieren hacer barra, se puede pedir el café para tomar directamente en la barra.

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