La Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires será la arena para el debate que juntará a Daniel Scioli con Mauricio Macri de cara al balotaje del domingo 22. Sin duda el debate partirá la campaña en dos y, luego del domingo, estaremos ante el último tramo y la última parada de un año electoral.

El responsable de organizar el debate con cada equipo fue Hernán Charosky, coordinador general de la ONG Argentina Debate. El 4 de noviembre ambas partes acordaron un manual de estilo para el encuentro, en el que se detallan tiempos de exposición y posibilidad de preguntar y repreguntar. También hicieron lo propio con los temas a debatir y con el orden en que expondrá cada candidato, sorteando el inicio y el cierre del debate mediante escribano público. Macri tendrá a cargo así el inicio del debate y Scioli tendrá su turno a la hora del cierre.

Los temas que se debatirán este domingo 15 de noviembre a las 21 horas serán  desarrollo económico y humano, educación e infancia, seguridad y derechos humanos, y fortalecimiento democrático. Los moderadores del debate serán los mismos que oficiaron en el debate anterior: Rodolfo Barilli, Luis Novaresio y Marcelo Bonelli. Los candidatos tendrán dos minutos para exponer sobre cada tema y quien no se encuentre exponiendo tendrá un minuto para formularle una pregunta o un planteo al otro. La respuesta no podrá durar más de 1 minuto, y se verá acompañada de una repregunta y una nueva respuesta.

El debate durará una hora y media y será transmitido en vivo por todos los canales de aire nacionales y los canales de cable de noticias. También podrá verse por internet a través de las páginas web de los canales.

Las estrategias que se esperan de los candidatos

Se espera de Daniel Scioli que tenga una actitud confrontativa hacia Macri, pero con cuidado de no exacerbar ese perfil. También, y a partir de la lectura de las pasadas elecciones por parte del equipo siciolista, es probable que el candidato opte por plantarse como el cambio positivo y previsible.

Del otro lado, de Mauricio Macri es posible que acentúe sus discursos sobre “el cambio” y trate de alejarse de los dichos polémicos. Tal como lo describe Ana Soledad Montero en Revista Anfibia, ambos candidatos tienen fijados por sus asesores algunas líneas generales de acción que van desde diferenciarse de su oponente, sortear los puntos críticos, contraatacar sin violentar y construir una imagen de sí mismos compatible con las expectativas de los electores, especialmente de los indecisos. ¿Tarea fina?

Luego de la ausencia de Scioli en el debate anterior, ahora se propondrá ir por los votos de aquellos que eligieron a Sergio Massa, un electorado escurridizo.

No es garantía de triunfo electoral convertirse en ganador o vencedor de un debate. De eso hay pruebas en los buenos resultados de Barack Obama en las presidenciales de 2008 a pesar de su desempeño a lo largo de los debates, pero sin duda quien logre capitalizar el encuentro del domingo estará un paso más cerca de la presidencia.