La cara del Chapo invadirá este año las calles de México durante Halloween. Una máscara de látex y un traje de convicto a rayas negras y blancas completan el disfraz que cuesta 600 pesos mexicanos, algo así como 36 dólares. Por delante se puede leer el número con el que fue registrado el Chapo en la cárcel de “máxima seguridad” antes de escapar el 11 de julio de este año. En la parte de atrás del traje puede leerse “#NoEraPenal de máxima seguridad”, en referencia tanto a la cárcel como al hashtag que se popularizó en Twitter durante el Mundial de Brasil en el que México quedó eliminado tras un gol de penal. En México Halloween es una festividad muy popular. Y a pesar de la desconfianza que genera su origen extranjero, es una de las fechas más convocantes. Muchas veces se mezcla con el Día de los Muertos, la tradicional festividad mexicana, que a pesar de su filosofía diferente a la de Halloween, tiene lugar solo un día después.

Diego Esponda es el creador del disfraz. Lo hace artesanalmente en un negocio familiar del Estado de Morelos, en el centro del territorio mexicano. En solo una semana, según le dijo al diario mexicano Proceso, se vendieron 3500 y los pedidos no paran de llegar.

“Hemos tenido mucha demanda en México, mucho en Estados Unidos, pero ahorita tenemos pedidos y demanda en Inglaterra, República Checa, Francia y Alemania”, contó Esponda y se defendió de las críticas: “Algunos dicen que hacemos apología de la violencia o culto a los narcotraficantes, pero eso no es cierto. En realidad el disfraz del Chapo es una crítica al gobierno” afirmó Diego y se paró sobre un buen argumento: “Decir que hacemos apología sería como pensar que somos satánicos porque fabricamos máscaras del diablo”, concluyó.

Entre las máscaras disponibles hay de prácticamente todas las figuras políticas de México, aunque Esponda reconoce que las de Peña Nieto, el actual presidente del país, son las menos populares. La máscara de Donald Trump, el empresario multimillonario estadounidense que competirá por las primarias presidenciales en el Partido Republicano, es otra de las grandes apuestas de la empresa. Trump es uno de los políticos de Estados Unidos más odiados por el público latino en general, y por el mexicano en particular, tras sus xenófobas declaraciones acerca de los inmigrantes. Los pedidos para disfraces de Halloween también aparecieron por el lado de Trump y, según promete Esponda en una entrevista en CNN, ya tiene lista la máscara y solo le falta la vestimenta.