Poco tiempo hacía desde que habían llegado a sus casas cuando sonó el timbre en el hogar de Lloyd Pye y Mark Bean en el estado de Texas. Al abrir la puerta, ambos se encontraron con una señora entrada en años, que traía un gran paquete entre sus manos. El tamaño del envoltorio era desproporcionado en relación al tamaño de aquella viejecita. La señora, que parecía no hacer esfuerzos para sostener en sus brazos el misterioso objeto, pidió pasar al interior de la casa.

El hallazgo

Sin abrir el paquete, les comentó que recientemente había fallecido una gran amiga. De niña, esta mujer vacacionaba todos los veranos en la zona de Chihuahua. Sus travesías a la hora de la siesta consistían en aventurarse a las minas abandonadas. Estas habían sido explotadas durante los años mas crudos de la colonia por los conquistadores Españoles que obligaban a los nativos de aquella zona, llamados “Tarahumaras” a trabajar hasta morir. La anciana comentó, que en una de esas excursiones, su amiga se había adentrado en estas cavernas para protegerse de una tormenta.

Melanie Young, es enfermera y recibió el craneo a mediados de los 90´

Melanie Young, es enfermera y recibió el craneo a mediados de los 90´

La lluvia no cesaba y ella comenzó a investigar su refugio hasta que el clima escampara. Para su sorpresa, al final de la caverna había dos esqueletos. Uno, el mas grande, abrazaba al otro como protegiéndolo. Ella decidió mover los esqueletos hacia otro lugar, de mas fácil acceso, con la idea de buscarlos en otro momento. Le había llamado profundamente la atención el cráneo de uno de ellos, el de menor tamaño. La niña que era en ese momento, desplazó como pudo los esqueletos hasta otro lugar. Cuando intentó recuperarlos, al años siguiente, los huesos ya no estaban y solo quedaban estos particulares cráneos. Eso era lo que traía en el extraño paquete que mientras relataba esta historia, no soltaba de sus brazos.

 

 

El niño de las estrellas

Melanie, una de las interpeladas por la anciana, trabajaba de enfermera en un Hospital de la zona y era aficionada a la ufología. Al ver los cráneos, hubo uno que le llamó la atención. Su forma ovalada no se parecía a nada que hubiera visto.

A partir del hallazgo, Melanie se pone en contacto con Lloyd Pye y Mark Bean. Ambos investigadores tomaron el tema en sus manos y comenzaron una serie de análisis de ADN. Todos, son de público acceso en starchildproyect.com. Los datos de estos análisis lo único que hacen es reforzar el misterio alrededor del hallazgo. Trace Genéticas CA USA y el Instituto Royal Holloway de Londres, junto al apoyo de varios especialista en química, neurociencia y cráneo-fisiología llegaron a determinar que existía una probabilidad cercana al 90% de que el extraño cráneo fuera de un ser híbrido de madre humana y padre de una raza no conocida.

Lloyd Pye hace casi veinte años dirige la investigación del Niño de las estrellas

Lloyd Pye hace casi veinte años dirige la investigación del Niño de las estrellas

De la cabeza

El primero de los cráneos es aparentemente normal y perteneció a una mujer joven, de una edad de entre 20 y 30 años, en cambio, el otro cráneo se le atribuyó a un niño de entre cinco y siete años. A primera vista muestra una serie de alteraciones que no parecen propias de un ser humano. Su morfología es extremadamente extraña, llamando rápidamente la atención el abultamiento a cada lado de los ojos y su parte posterior alargada y aplastada. Además, las cuencas oculares son excesivamente superficiales, de lo que se deduce una falta total de movilidad en los ojos de la criatura. No menos sorprendente resulta observar el denominado foramen magnum, el agujero que se encuentra en la base del cráneo y que lo une a la columna vertical, que se encuentra muy adelantado, casi en el centro de la base. Las pruebas de carbono 14 y ADN, realizadas por el Dr. David Sweet de la University of British Columbia de Vancouver (Canadá), dieron como resultado una antigüedad de 900 años para ambos cráneos.

Mas datos que desconciertan

Las pericias confirmaron además, que el hueso del “Niño de las estrellas”, como se bautizo el descubrimiento, es mucho más delgado, más ligero, y más fuerte que el hueso humano. El hueso además contiene fibras de refuerzo inusuales y el cerebro era 30% más grande que el de un ser humano normal de su tamaño.  Además, diferentes especialistas descartaron de plano que se tratase de una malformación del tipo de la Hidrocefalia o similares, ya que si bien estas patologías deforman el cráneo de quien las padece, las formas del niño de la estrellas, no se encuentran en ningún libro de medicina que indague en ellas. Si bien en un principio todo el mundo hablaba de un fraude, son estas definiciones las que llevaron a cadenas como la BBC o NAT GEO, a realizar programas especiales sobre el tema. No se trataba de un simple fake.

 

Los “niños de las estrellas” de Chihuahua.

Hasta aquí, lo científicamente comprobado. Hablamos de proporciones, pruebas, test, tamaños y comparaciones. Sin embargo es insoslayable en este análisis, conocer las costumbres de quienes habitaban la zona del descubrimiento.

Mil años atrás, los Tarahumaras vivían en estas zonas ricas en minerales. Según las leyendas recopiladas en la historia de este aguerrido pueblo, existe una a la que luego de este hallazgo, deberíamos prestarle particular atención.

En este mito, unos “espíritus” bajan de las estrellas y dejan embarazadas a algunas mujeres que viven en los lugares más apartados y escondidos de las comunidades indígenas. Pasados unos años estos mismos seres o “espíritus” regresan en búsqueda de los niños engendrados, llevándoselos consigo de nuevo a las estrellas. Esta historia no es únicamente propiedad de los Tarahumaras, sino que recorre tribus y etnias a lo ancho y a lo largo de nuestro planeta. Incluso en textos encontrados de civilizaciones antiquísimas como los Sumerios, se pueden hallar referencias similares. El niño de las estrellas se ha convertido desde la década del noventa, para los ufólogos, una llave a la comprobación de este mito.

El craneo encontrado y una recontrucción realizada digitalmente

El craneo encontrado y una recontrucción realizada digitalmente

La actualidad del #NiñoDelasEstrellas

Desde la web del proyecto que comunica las novedades científicas del “Niño de las estrellas” se ha lanzado una campaña para juntar fondos. El objetivo de realizar un mapa completo del genoma del cráneo para de esa manera poder arribar a las que serian las conclusiones definitivas del caso. El estudio según se explica, demoraría tres años de estudios hasta llegar a resultados concluyentes. Mientras tanto, el misterio de este extraño ser, continuará.

 

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