Miguel Ángel Castellini formó parte de una generación dorada de boxeadores argentinos, con campeones mundiales como Bonavena, Galindez y Loche.

Corría el año 1976 y Castellini venía de ganarle el título mundial al español José Durán, pero el reinado de Castellini fue breve. Tito Lecture decidió organizarle una defensa del título en Managua. Nicaragua sufría la dictadura de la dinastía de los Somoza, que se mantenía en el poder a punta de pistola. La fortuna de los Somoza crecía escandalosamente, mientras las violaciones a los derechos humanos se volvían constantes. La crisis por el devastador terremoto que años antes había dejado en ruinas al país, y un estado de guerra civil, fueron en marco para Castellini cuando aterrizó en Managua en 1977.

La noche en que Castellini se subió al ring el clima era denso, en el ambiente se escuchaban disparos, y entre los presentes estaban altos mandos del ejército dispuestos a cumplir una amenaza: “Si no te mata Gazo te mato yo”.

En una entrevista para NTD así lo cuenta Castellini.