Donald “Don” King necesitaba 10 millones de dólares. Eso era lo que Muhammad Alí y George Foreman le habían pedido para subirse al ring a disputar el título mundial de los pesos pesados. Si lograba conseguir el dinero, aquel excéntrico manager de box habría consumado el primer gran negocio de su carrera. Y cuando el no menos peculiar presidente del Zaire Mobutu Sese Seko ofreció esa suma y la capital de su país para realizar el evento, las estrellas empezaron a alinearse.

Rápidos de reflejos, el productor musical Stewart Levine y el trompetista Hugh Masekela decidieron sumar a la velada un gran show musical con los artistas afroamericanos más importantes del momento. Aquella genial idea fortalecía aún más el concepto: Convertir a Zaire 74 en el ícono del Poder Negro.

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Corría 1974 y Muhammad Alí era ya una figura consagrada del deporte y un personaje muy importante en el ascendente debate por los derechos de los afroamericanos en Estados Unidos. Su perfil provocador y estridente era un imán para las cámaras. Además el enfrentamiento con Washington por su negativa a sumarse al ejército durante la guerra de Vietnam habían hecho de Alí un verdadero héroe de los activistas políticos anti-bélicos de entonces.

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Ni qué hablar de George Foreman. El entonces campeón del mundo de los pesados acababa de nockear al imparable Joe Frazier y se perfilaba como una verdadera máquina de matar sobre el cuadrilátero. Llegaba a aquel combate con el impresionante récord de 40 peleas ganadas y una sola perdida. Era el favorito de la prensa especializada, que no dudó un segundo en montar un verdadero show mediático en torno a aquellas dos impactantes figuras.

En pleno 1974, en el corazón de un continente africano que se liberaba de sus cadenas, esos dos negros peleando concentraban la atención y la expectativa de un mundo que empezaba tomarle el gusto a eso de mirar en vivo gigantescos eventos en televisión. Bien por Don King.

¿No viste esa pelea? Es tremenda. Podés verla acá:

Algunos idas y vuelta y un poco de mala suerte hicieron que la velada de box se retrasara algunas semanas, y las 90 mil personas que habían comprado su ticket para ver el show musical debieron tener esa maravillosa experiencia por separado.

Sin embargo, el Zaire 74 se recuerda como el mayor concierto de música negra de la historia, y sus organizadores lo comparan con Woodstock, aunque lamentan no haber logrado tanta publicidad como aquel festival de blancos.

Hasta Kinsasa llegó La Fania, que comandados por la voz de la cubana Celia Cruz se despacharon un show impresionante con la presencia de Cheo Feliciano, Héctor Lavoe, Jorge Santana y toda esa orquesta maravillosa.

Te invitamos a ver el concierto completo acá:

Pero no solo llegó La Fania. Mirá estas dos gemas que hicieron de Zaire 74 un verdadero infierno musical.

Show de B.B King:

Show de James Brown:

Y si te quedaste con ganas de más, hay dos documentales de León Gast que podés ver: “Cuando éramos Reyes” que cuanta la historia de aquella velada de box, y “Soul Power” que retrata aquellos shows inolvidables.

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