Por Lucía Alvarez y Diego González

Ya se ha dicho mucho, casi todo, sobre la IV Cumbre de las Américas de noviembre de 2005. Se habló de su contraparte, la III Cumbre de los Pueblos, de los debates, declaraciones, discursos, manifestaciones y represiones; de fondo, se sabe, la discusión giraba en torno al Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA).
Para analizar estos procesos estructurales y recientes, fuimos a las palabras de aquellos hombres que pensaron y actuaron sobre un continente y sus naciones cuando estas no eran más que esbozos. En esta recreación, las opiniones de Simón Bolívar, José Artigas, Mariano Moreno y Simón Rodríguez se actualizan y participan de una realidad en la que resta mucho por decir, pensar y hacer.

 ¿Qué opinión les merece el fracaso de Estados Unidos en la Cumbre de las Américas?

Como ya he dicho tantas veces, la lucha es por la Patria Grande. En las épocas de emancipación colonial, nuestro rival era el imperialismo español. En la actualidad, este ha tomado una nueva forma en el gigante del Norte. Ya el compañero Martí se ha ocupado de señalar que es la hora del recuento y de la marcha unida. La América Latina se junta y se guía sola, como un solo pueblo, se levanta. Sola, pelea. Vencerá, sola. Esta unión es necesaria para vencer la codicia del vecino.

Simon Bolívar

Coincido con esta posición. La independencia sólo puede ser pensada en la escala continental y de manera radical. Los cimientos de una República nunca se han de llevar a cabo sin solidez y rigor. Si bien no nos encontramos en un proceso revolucionario que exija la utilización de métodos violentos, es menester tener presente que la moderación provoca en general mayores debilidades. Hay que aprovechar cada circunstancia de agotamiento del imperio y Estados Unidos se encuentra hoy en una frágil situación. El huracán Katrina, la ilegítima y pantanosa invasión a Irak, y en lo que atiene a nuestra región, las derrotas diplomáticas, lo colocan en una situación de menor solidez a la hora de marcar las agendas públicas de nuestras Naciones. En este sentido, es la posición de los presidentes del MERCOSUR una respuesta adecuada a la coyuntura internacional.
En este mundo globalizado, ¿cuál ha de ser el rol, en términos económicos, de Latinoamérica en el mundo?

Mariano Moreno

Antes que nada, la región debe pensarse como a un todo. Si Argentina negocia de manera aislada con la Unión Europea o Chile cierra tratados de comercio con Estados Unidos o China, cualquier proyecto propio naufragará. Existe en nuestra tierra un gran mercado, poseemos una infraestructura fabril, si bien escasa, nada desdeñable, y aquí se encuentran gran cantidad de las reservas energéticas y naturales del mundo. Si nos paramos y enfrentamos a la economía mundial unidos, tenemos una fuerza que ningún país podrá ignorar ni subestimar.

Simon Bolívar

Coincido plenamente, y me tomo el atrevimiento de sumar a su análisis otro factor: el gran proceso de concentración que padeció y padece nuestro continente, el más desigual del mundo. Nuestro problema no es de producción sino de distribución. Bienvenidos los capitales extranjeros, a sabiendas de las extorsiones que implican. Reconozcámoslo: sin mercado interno difícilmente podamos pensarnos con autonomía. En contraposición al modelo neoliberal, creo que el Estado juega un rol clave en nuestras economías. Nuestro proteccionismo debe basarse en la fomentación y apropiación de la industria y de la agricultura por parte del Estado, lo cual implica la creación de nuevos puestos de trabajo y, por ende, de un creciente y vigoroso mercado. Esto significa lograr en poco tiempo la disminución de las importaciones, sobre todo de aquellos artículos de lujo que poco aportan a las necesidades de nuestros pueblos. Será tarea delicada, pero no menos urgente, nacionalizar todo aquello que los Gobiernos hayan privatizado y todo aquello que sea propiedad del enemigo, una vez que este sea explícito.En este mundo globalizado, ¿cuál ha de ser el rol, en términos económicos, de Latinoamérica en el mundo?

Mariano Moreno

Evidentemente, aquí hay acuerdo. Sé también, que a pesar de su silencio, el compañero Rodríguez defiende como yo a capa y espada una profunda reforma agraria que sirva para poblar los campos, que vuelva productiva la tierra ociosa y que favorezca a los desposeídos, a las culturas milenarias. Por otro lado, sostengo que la vigorosidad económica de nuestras naciones debe fortalecerse con estrechos intercambios sin barreras aduaneras. En este sentido estoy a favor del MERCOSUR, pero de uno ampliado que incluya al pacto andino. ¿Por qué estoy, entonces, contra el ALCA? Por las asimetrías económicas y las dependencias culturales; porque mi teoría es la opuesta a la del librecambio. Abalo un proteccionismo que utilice a la aduana como instrumento para fomentar la industria al interior de nuestro territorio.

José Artigas

Lo cierto es que la realidad demuestra que la integración no es sencilla. ¿Cómo ven al MERCOSUR?

Los problemas que se presentan en la actualidad están vinculados directamente con la falta de dirección política. En el caso del MERCOSUR, encontramos que a priori Brasil, y en una segunda instancia Argentina, deberían liderar el proyecto del Sur. Pero existe un impedimento fundamental, ocurre que la hegemonía está pensada en términos neoliberales. No se concibe una cooperación entre los pueblos, es decir, se prioriza el Estado-Nación frente a la unidad. Un ejemplo fue la actitud del Gobierno brasileño en el conflicto boliviano. Allí, la estatal Petrobras jugó el mismo rol capitalista que Repsol. Podría, como bien hace Chávez con PDVSA en Petrosur, Petroandina, y Petrocaribe, utilizar ese recurso estratégico para crear redes de influencia política priorizando otros valores como los promulgados por el ALBA.

Simon Bolívar

Es que un proceso de ruptura de las relaciones imperialistas deben ser dirigidas bajo los intereses comunes. La ambición, el egoísmo, las ventajas privadas sofocan la construcción de un poder en defensa de la Patria Grande. Es preciso tener como prioridad permanente la voluntad general que emana de los pueblos, del contrato que hicieron todos ellos en pos del beneficio común. Por ello, es que resulta imprescindible la difusión de los valores que marcan nuestro proyecto: la libertad, la verdad, el bien y el espíritu públicos, los cuales son fundamentales para la constitución del ciudadano latinoamericano, virtuoso y pacífico.

Mariano Moreno

Por eso es necesario conformar un régimen en donde las aspiraciones hegemónicas de algunos sectores, como fue el caso de la capital porteña durante la construcción de los Estados nacionales en 1810, se regularicen.

José Artigas

Bolívar le atribuyó el problema a una falta de dirección política, ¿qué opina, usted Artigas, al respecto?

La fórmula que busco es la de la unidad dentro de la diversidad. Pero a diferencia de Bolívar, creo que esto se construye desde elementos autónomas hacia un poder centralizado. Es decir, el proceso integracionista requiere de dos etapas fundamentales: la aglutinación de voluntades soberanas para luego determinar la organización constitucional definitiva. El Estado federal, en este sentido, debe dar una competencia amplia a los gobiernos partes, al mismo tiempo que garantizará la autonomía de los mismos respecto de su poder. Es por eso, que no creo que el problema regional se resuelva simplemente con una dirigencia, es necesario que existan experiencias de organización a niveles locales, en este caso nacionales, que permitan la integración bajo iguales condiciones. De otro modo se reproducirían las ambiciones hegemónicas tan presentes en la historia de nuestro continente.

José Artigas

Permítame aclarar algunas cuestiones, Don José. Fui su tutor y entiendo muy bien los pasos que él ha dado. Sucede que Bolívar es un hombre de acción, más que político o intelectual. Comprende muy bien todas los conceptos roussonianos que intenté transmitirle y desea, créame, un sistema federal. Pero tanto en aquel contexto como en este, la defensa del gobierno centralizado busca sentar las bases para formar individuos que puedan pensarse libres. La libertad y la democracia necesitan tiempo para arraigarse en la sociedad aunque, desde ya, la situación entrado el siglo XXI es muy otra a la del siglo XIX. Mientras estos no estén instaurados como sólidos valores, es necesario en paralelo a la continua construcción de los mismos, llevar a cabo el desarrollo del proyecto nacional con las condiciones dadas.

Simón Rodriguez


Quizás también te interese...

Cuatro plazas emblemáticas de Latinoamérica La plaza es un punto neurálgico, un lugar de encuentro donde confluyen la historia pasada y presente. Turistas y locales, festejos y protestas, todo t...
Resbalón del MAS en Bolivia Por Diego González - @diegon2001 A cinco meses de las presidenciales, Bolivia volvió a las urnas para elegir nuevos gobernadores y alcaldes. El boca ...
¿Laureles eternos? El Himno Nacional: una historia... Por Tomás  Pont Vergés - @pontomaspont Cuenta la leyenda que un 14 de mayo, pero de 1813, sonaron por primera vez las estrofas del himno nacional. ...
Bautismo de Salta La Banca
Las callecitas de Villa R...
Jallalla Revolución El 12 de octubre hubo elecciones en Bolivia. Evo arrasó con el 61 por ciento de los votos. Y el dato es que ganó no solo en el mundo andino, sino que ...

Comentarios