La presidenta del Brasil obtuvo casi el 42% de los votos y no logró evitar el balotaje. El socialdemócrata Aecio Neves sorprendió con el 33% de los sufragios y dejó en el camino a Marina Silva, la gran derrotada de la elección

Claves para entender el #BrasilDecide2014

-> El PT arraso en el norte pobre del brasil. Aecio Neves en el sur rico. Marina gano solo en acre y pernambuco

-> Se repite polarizacion de los ultimos 20 años entre PT y PSDB. El PT nunca ganó en primera vuelta. Marina no pudo crear una tercera vía.

-> Uno de los frentes difíciles para el PT va a estar en la cámara de diputados. De 88 pasara a 70.

-> El PT ganó las gobernaciones de Bahía y la de Minas Gerais, el estado de Aecio neves. El PSDB goberno ahi x 12 años

-> El 70% de los brasileños quieren cambios. Dilma prometio «mais mundanzas». Saco el 41.6%

 

El PT se juega a fondo por la reelección de Dilma. Del otro lado, Marina Silva y la clásica derecha representada por Aecio Neves. Las protestas del año pasado, que se creían desactivadas luego del mundial, dejaron sin embargo su marca. Este Brasil no es el de antes de que el PT llegara al gobierno. Pero tampoco es el mismo de 2010.

En el poder desde el 2003, el Partido de los Trabajadores va por su cuarto mandato. Necesita el 50% más uno para ganar el primera vuelta. La indefinible Marina Silva y la derecha de Aécio Neves se disputan el segundo lugar, mirando ambos al ballotage del 26 de octubre.

Por la mañana del domingo, todos los candidatos votaron en sus respectivas regiones. Dilma lo hizo en Río Grande, Neves en Minais Gerais y Marina en el distante estado de Acre. Lula, que votó en la periferia de San Pablo, se negó a elegir adversario en la segunda vuelta, pero dijo que quiere debatir sobre corrupción con el candidato de la socialdemocracia brasileña, Neves. Asi, como Dilma, deslizó que va a haber segunda vuelta el 26 de octubre.

 

caminata

Dilma Rousseff junto a Lula Da Silva y Alexandre Padilha en la última caminata por San Pablo antes de las elecciones.

20141002_135401El dato político de la situación actual se refleja en el slogan del PT: “Nuevo gobierno, nuevas ideas”. El año pasado, durante ese mini mundialito que fue la Copa de las Confederaciones, el pueblo brasilero expresó su disconformidad en las calle como hace décadas no sucedía y los candidatos debieron atender una agenda que no esperaban. Marina Silva desde una posición distante del PT, pero habiendo sido parte, trata de disputar ese disgusto y capitalizarlo electoralmente. Cosa que la derecha tradicional de Néves no parece lograr. Si bien Silva ha conseguido un voto ligado a la izquierda, recibe las críticas de un electorado progresista que la acusa de tener un ecologismo chic, un ecologismo para los ricos.

 

unnamedUno de los puntos que le cuestionan al gobierno de Rousseff gira en torno a la corrupción que espanta a las clases medias urbanas. Petrobras, el gigante petrolero, en este debate es todo un símbolo: Paulo Roberto Costa, quien fuera director de Abastecimiento de Petrobras, y hoy se encuentra en la cárcel acusado de montar una red de sobornos y sobresueldos que implica a decenas de funcionarios políticos de diversos partidos. Muchos son del PT, pero otros vienen de otras áreas, como el fallecido y ex candidato por el espacio que hoy ocupa Silva, Eduardo Campos.

La economía se ha convertido en uno de las principales arenas de debate.
Durante los gobiernos de Lula da Silva y Dilma Rousseff los índices de pobreza cayeron de 36.4 a 18.6 por ciento, según la CEPAL. Otro tema central gira en torno a la desigualdad. América Latina es la región más desigual del mundo y Brasil a su vez es uno de los más desiguales de América Latina. En ese tema, el escenario mejoró, pero no mucho. Según el índice de Gini, de 0,58 en 2003 se pasó a 0,54 hoy (uno es perfecta desigualdad, cero es total igualdad). Así, hoy Brasil se ubica en el puesto 128 de 137 países evaluados, mientras que Argentina está en el puesto 85, Venezuela en el 83 y Paraguay en el 123.

Sin embargo, hoy la economía se encuentra detenida. Algunos números señalan que en el último trimestre el crecimiento se contuvo e incluso se susurra el término “recesión técnica”. Lo cierto es que del 2003 para acá el crecimiento fue sostenido, pero a tasas notablemente inferiores que, por ejemplo, las argentinas. Pero por su magnitud y su potencia, la economía brasileña forma parte de los BRICS y su PBI es el séptimo a nivel mundial. Su proyecto y anhelo un “Brasil Potencia”.
Las encuestas dijeron de todo. Siempre tendrán razón, o siempre habrán mentido. Los números del mismo día de la elecciones le dan a Dilma algo más de 40% y marcan un cabeza a cabeza muy reñido entre Neves y Silva.