En Palmitas, un barrio de casas humildes construidas sobre un cerro en el Estado de Pachuca, un mural de 20 mil metros cuadrados cambió para siempre el color del barrio. Un colectivo de artistas prometió convertirlo ¨en el primer barrio mágico del país¨.

 

La imagen parece sacada de un cuento. Un barrio gris, de ladrillos gastados y manchados por la humedad, se convirtió en un mural habitable que abarca todo el cerro. La iniciativa fue del colectivo de artistas Germen, que ante el asombro de las 202 familias que viven en el barrio, llevó una propuesta que parecía sacada de un viaje psicodélico con más de 150 colores distintos.

 

Primero pintaron todo de blanco, y más tarde llegó el color. La tercera etapa cosistió en pintar los detalles que serán los que podrán apreciar los vecinos al vivir el mural.

Apuntamos a recuperar el espacio público para transformarlo, generar sentido de pertenencia y entregar una «ofrenda artística» a las ciudades.

Germen Crew