Por Matías Mera – @MambruOk

A los largo y a lo ancho de nuestro globo, miles de personas aseguran haber visto animales que la ciencia niega que existan. Estos seres pueden habitar en la espesura de la selva Amazónica o en la profundidad de montañas con picos nevados.

Frente a esta situación se ha desarrollado toda una escuela que intenta probar la existencia de estos especímenes. La criptozoología es la pseudociencia que estudia a estos misteriosos seres llamados “críptidos”, recopila pruebas e intenta cazarlos por todo el planeta. Muchos estudiosos del tema se encuentran en este preciso momento interrogando nativos de lugares remotos, o a la caza de alguna huella que pueda probar tan cuestionadas existencias.

Producto de la colonización cultural que se expresa hasta en los monstruos, los más conocidos ejemplares de este genero son figuras de la talla de PIE GRANDE o EL MONSTRUO DEL LAGO NESS, el primero originario de EEUU y el segundo proveniente de escocia.

En esta pequeña antología criptozoológica te contamos los mas famosos monstruos Latinoamericanos.

Mapinguarí

Lugar de residencia: Selva Amazonica

Mapinguari2 El Mapinguarí es descripto por los habitantes del Amazonas como una criatura recubierta de pelo rojizo, del tamaño de un oso y facciones humanas.

Algunos testimonios agregan a esta descripción dos elementos: una segunda boca con un terrible aliento en medio del estómago y la posición de sus píes de manera invertida. Es por eso que se recomienda estar atentos con la dirección en la que se encuentran sus pisadas, ya que quizá el caminante piensa que se está alejando del animal cuando en realidad lo tiene cada vez más cerca.

A fines del siglo pasado, David Oren, un paleontólogo estadounidense nacionalizado brasileño, comenzó a estudiar el fenómeno y luego de más de ochenta entrevistas a testigos de las apariciones del Mapinguari, dio su veredicto. Según Oren, de lo que estamos hablando es de un Megaterio. El Megaterio era un oso gigante que se extinguió hace 10.000 años. Este animal poseía una glándula en su estómago que le permitía ahuyentar a sus predadores, de ahí lo del mal olor proveniente de esta segunda boca de la que hablan los testigos. El Megaterio, según esta teoría, podría haber sobrevivido aislado en el Amazonas hasta nuestros días.

La última aparición del Mapinguarí data de mediados del 2014, donde dos recolectores de fruta aseguran haberlo visto en el Brasil.

 

 

Nahuelito

Lugar de residencia: El lago Nahuel Huapi en Bariloche

NAHUEDELFI2Los primeros informes de la existencia de una animal acuático de gran porte en el lago Nahuel Huapi datan del año 1897 cuando Clemente Onelli, director del Zoológico de Buenos Aires, comenzó a recibir informes de estos avistamientos.

En 1922, luego comprobar que las comunidades originarias Mapuches recogían en sus relatos testimonios similares, se emprendió una expedición en busca del animal a cargo de Martin Sheffield y armados de rifles y dinamita. Luego de un entredicho con la Sociedad Protectora de Animales local se autorizó la expedición que no arrojó ningún resultado. Desde aquí a la fecha son muchas las fotos y los testigos que aseguran haber visto a este monstruo. La explicación científica que esbozan sostiene que Nahuelito sería en realidad un Plesiosauro, un dinosaurio marino que vaya uno a saber por qué eligió el lago barilochense para sobrevivir a su extinción.

 

Chupacabras

Lugar de residencia: Centroamérica

Chupacabras-Venezuela Si este 2015 según los chinos es el año de la Cabra, 1995 fue sin dudas el año del Chupacabras. Fue en ese lapso que nuestro monstruo se catapultó desde Centroamérica hasta la fama mundial. Doscientos fueron los animales que, mediante dos pequeñas incisiones al costado del cuello, el chupacabras desangró por completo.

De formas similares a un reptil, cubierto de plumas y escamas, de un color gris verdoso y algunas plumas afiladas, el Chupacabras atacó primero en Puerto Rico. Luego, sus hazañas fueron registradas en Honduras, Puerto Rico, El Salvador y Nicaragua.

A finales de octubre de 2010, el biólogo Barry O’Connor, de la Universidad de Michigan, presento su teoría. En la misma, llegó a la conclusión de que todos los informes de los Chupacabras eran coyotes infectados por el parásito Sarcoptes Scabiei, cuyos síntomas podrían explicar la mayoría de las características del Chupacabras: poco pelaje, piel gruesa y olor intenso. El misterio continúa.

 

Pombero

Lugar de residencia: Paraguay

pomberoSu apariencia física podría dejarlo fuera de este compilados de “monstruos” ya que se asemeja a otro mundo, el de los duendes. Sin embargo, por sus hábitos y su historia decidimos incluirlo en esta antología. Retacón, de brazos cortos, estatura pequeña y mucha vellosidad que se extiende por todo su cuerpo, los orígenes del pombero datan de muchos siglos atrás, convirtiéndose en uno de los relatos más conocidos de la mitología Guaraní. El pombero tiene una particularidad que lo hace único: su silbido. Mediante este sonido emitido por sus labios, notifica al caminante de su presencia. El pombero se ha vuelto famoso por su libidinosidad con las mujeres. Las secuestra, las viola y las deja embarazadas.

La explicación de las ciencias sociales a las características del pombero postulan que la existencia de él exculpa a las mujeres solteras de sus embarazos pre matrimoniales.

 

Ucumar

Lugar de residencia: El norte Argentino

UcumarLos Estados Unidos tienen al Big Foot, los himalayos al Abominable Hombre de las Nieves y los Argentinos al Ucumar. De estatura media y aspecto bestial, ya la cultura quechua hablaba de su existencia. Al igual que el pombero, gusta de las mujeres humanas. Pero, a diferencia de él, puede ser macho o hembra.

A principios del siglo pasado el Dr. Manuel Lizondo Borda, en su Estudio de las Voces Tucumanas explica la existencia del Ucumar de la siguiente manera: «Llamábase así a un hombre casi bestial, feo, peludo, que vivía en los montes tucumanos, hace varios años, y que ocupó mucho la atención pública hasta que fue preso por las autoridades. Se le atribuían raptos de muchachas».

Otras versiones identifican al Ucumar como un “Oso de anteojos”, una especie de la familia de los Ursidos de la zona Andina que se encuentra prácticamente extinta.